Fortalecer, durante el segundo semestre académico, la identidad cultural Nasa, la sostenibilidad alimentaria y las competencias CTeI de los estudiantes del Centro Educativo Cxayuce Yat mediante la implementación de una huerta escolar que integre saberes ancestrales y tecnologías verdes, logrando que al menos el 80% del grupo participe activamente en procesos de siembra, medición ambiental y recuperación de prácticas tradicionales.
Huerta escolar, como estrategia pedagógica
Objetivo del proyecto
Resumen del proyecto
El proyecto surge en el Centro Educativo Cxayuce Yat, ubicado en un territorio indígena Nasa afectado por conflicto armado, cultivos ilícitos y pérdida de saberes ancestrales. Ante este contexto, la iniciativa busca revitalizar la relación entre siembra y territorio mediante una huerta escolar que integra prácticas tradicionales Nasa con herramientas de ciencia, tecnología e innovación, especialmente el Kit de Tecnologías Verdes.El proceso incluyó el diseño participativo de la huerta, la recuperación de semillas, la siembra guiada por sabedores ancestrales, la elaboración de abonos orgánicos y la construcción de semilleros. Paralelamente, se exploró el uso del Kit para medir humedad y registrar el crecimiento de los cultivos, promoviendo el aprendizaje científico. Los resultados muestran una mayor apropiación cultural, fortalecimiento de la sostenibilidad alimentaria y desarrollo de competencias CTeI en los estudiantes. En conclusión, el proyecto ofrece una alternativa productiva lícita, mejora los hábitos alimenticios y consolida la escuela como un espacio de protección, aprendizaje y continuidad cultural.
Producto final
Una huerta escolar comunitaria productiva y organizada. Un prototipo tecnológico funcional con el Kit de Tecnologías Verdes (ej. medidor de humedad). Una muestra gastronómica y de semillas ancestrales. Un libro artesanal o recetario con saberes Nasa sobre el territorio.
Difusión del proyecto
Se realizaron muestras gastronómicas y culturales de los productos de la huerta. Se implementó la socialización en encuentros con familias, sabedores y comunidad. Se proyecta la participación en ferias de CTeI y la integración de saberes en el currículo de otras áreas.
Resultados obtenidos
El 85% de los estudiantes participó activamente en las actividades de siembra, recuperación de semillas y medición ambiental con el Kit. Se estableció una huerta tradicional con más de diez especies nativas y se implementó un prototipo de medición de humedad. El 70% de los participantes evidenció mejoras en conocimientos agrícolas, cultura Nasa y sostenibilidad alimentaria. Además, se observaron avances en competencias CTeI, especialmente en observación, registro y resolución de problemas, así como un aumento en prácticas de autoconsumo y hábitos alimenticios saludables.
Principales transformaciones
Recuperación del rol de la escuela como centro de formación ambiental, cultural y tecnológica. Fortalecimiento del tejido social y la convivencia al generar espacios de aprendizaje intergeneracional. Transformación de hábitos alimenticios y mejora en la nutrición. Ofrece una alternativa sostenible frente a las economías ilícitas y promueve una relación consciente con el territorio.
Categoría
Agricultura y alimentación sostenible
Público objetivo
Estudiantes, Docentes, Comunidad
Pregunta orientadora
¿Cómo puede la articulación entre la huerta escolar, los saberes ancestrales Nasa y el uso del Kit de Tecnologías Verdes fortalecer la identidad cultural, generar alternativas productivas lícitas y asegurar la sostenibilidad alimentaria en un territorio indígena afectado por el conflicto armado y los cultivos ilícitos?
Hitos
El proyecto inició con la identificación participativa de la problemática y el diseño de la huerta con docentes, estudiantes, familias y sabedores. Continuó con la recuperación de semillas, la siembra y la elaboración de abonos orgánicos, acompañados por mayores de la comunidad. Posteriormente se construyeron semilleros y se integró el Kit de Tecnologías Verdes para medir humedad y registrar datos del crecimiento. Finalmente, se socializaron avances mediante muestras gastronómicas, encuentros culturales y espacios comunitarios.