Fortalecer en los estudiantes, competencias investigativas y ambientales mediante la implementación de una huerta de plantas medicinales dentro del Jardín Botánico escolar, integrando saberes tradicionales y técnicas básicas de clasificación, registro y uso, de manera que al menos el 80% de los participantes reconozca sus propiedades y prepare infusiones seguras basadas en la evidencia recolectada.
Jardín botánico
Objetivo del proyecto
Resumen del proyecto
El proyecto surge en un contexto rural donde la institución recibe estudiantes de veredas lejanas, lo que dificulta el acompañamiento inmediato de sus acudientes ante malestares leves. Docentes y estudiantes consideraron conveniente recuperar el Jardín Botánico escolar para crear una huerta de plantas medicinales que sirviera como recurso básico de apoyo y como espacio de investigación. El problema se centró en la necesidad de contar con conocimientos contextualizados y confiables sobre los usos tradicionales de las plantas, fortalecer su apropiación cultural y promover prácticas sostenibles. El proyecto tuvo como objetivo integrar saberes ancestrales con procesos formativos en CTeI relacionados con clasificación vegetal, registro sistemático y exploración de propiedades medicinales. Para ello se trabajó mediante ABP y Design Thinking, realizando investigación bibliográfica, preparación del terreno, siembra, seguimiento del crecimiento y elaboración de infusiones seguras. Como resultados, los estudiantes lograron identificar propiedades, registrar información y aplicar conocimientos mediante actividades prácticas, fortaleciendo su pensamiento científico y su relación con el territorio. Se concluye que el Jardín Botánico se consolidó como un escenario para la investigación escolar, el aprendizaje ambiental y la apropiación de saberes tradicionales, con potencial para proyectarse hacia iniciativas de emprendimiento sostenible.
Producto final
El proyecto culminó con el establecimiento de una huerta funcional de plantas medicinales dentro del Jardín Botánico, acompañada por registros investigativos y la proyección de un pequeño emprendimiento escolar basado en bolsitas de té elaboradas con las plantas cultivadas.
Difusión del proyecto
La difusión se realizó mediante una exposición institucional de cierre escolar, donde se presentaron las plantas cultivadas, los registros investigativos y las preparaciones realizadas. El proyecto se socializó con docentes, estudiantes y familias, generando interés comunitario en la siembra y cuidado de plantas medicinales y en la posibilidad de futuros emprendimientos escolares.
Resultados obtenidos
El proceso permitió que los estudiantes asumieran un rol activo en la investigación de plantas medicinales, logrando manejar fuentes bibliográficas, identificar propiedades y preparar infusiones básicas con seguridad. Al finalizar el año, la mayoría del grupo comprendió el valor de las plantas medicinales como recurso cultural y ambiental, y fortaleció competencias en observación, clasificación, registro y aplicación de saberes tradicionales. Estos resultados se alinean directamente con el objetivo al evidenciar avances medibles en el uso responsable y fundamentado de las plantas cultivadas.
Principales transformaciones
El proyecto contribuyó a fortalecer el cuidado ambiental y la siembra responsable en el hogar y la comunidad, recuperando prácticas tradicionales y potenciando la relación con el territorio. La huerta se integró a las dinámicas escolares como un espacio permanente de aprendizaje, apropiación cultural y trabajo colaborativo. Asimismo, se transformó la percepción de los estudiantes sobre la investigación científica, al mostrar que el conocimiento local puede articularse con procesos de indagación y CTeI para generar soluciones significativas dentro de su contexto rural.
Categoría
Agricultura y alimentación sostenible
Público objetivo
Estudiantes de grados 4° y 5°
Pregunta orientadora
¿Cómo aprovechar un jardín botánico escolar para fortalecer el conocimiento sobre plantas medicinales mediante procesos de investigación y apropiación territorial desde la ciencia, la tecnología y la innovación?
Hitos
El proceso avanzó mediante la conformación de equipos de trabajo que se encargaron de la preparación del terreno, siembra y cuidado de la huerta escolar. El grupo desarrolló investigación sobre propiedades medicinales, clasificó especies, documentó sus usos y preparó infusiones básicas siguiendo protocolos de seguridad. El trabajo colaborativo permitió sostener la huerta y registrar su evolución, articulando la observación científica con los saberes tradicionales del territorio.